Cómo reforzar el sistema inmunológico de forma natural

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Cómo reforzar el sistema inmunológico de forma natural
Tabla de contenido

En los últimos años hemos escuchado innumerables términos médicos. Y entre todos ellos el sistema inmunológico ha sido el gran protagonista, pero empecemos por el principio.

 

¿Sabemos qué es el sistema inmune?

El sistema inmune es un conjunto de mecanismos biológicos que tienen como objetivo principal proteger al cuerpo humano de los agentes patógenos, como bacterias, virus, hongos y parásitos, así como de células propias que han sufrido mutaciones y pueden convertirse en células cancerosas. Su función es detectar y eliminar estos invasores, manteniendo así la salud del cuerpo humano.

El sistema inmunológico es uno de los sistemas más importantes de nuestro cuerpo, recibe el nombre de sistema porque involucra a varias partes del cuerpo entre ellos órganos, ganglios, células y tejidos que conforman una red que nos protege de las enfermedades e infecciones gracias a los glóbulos blancos o leucocitos, las principales células de este sistema inmune.

Ahora que ya sabes específicamente qué es, resulta fundamental conocer cómo funciona para entender cómo reforzar el sistema inmunológico de manera natural y por qué nos recomiendan algunos productos o medicamentos para nuestra salud.

 

¿Cómo funciona el sistema inmunológico?

El sistema inmunológico se divide en dos partes principales: el sistema inmunológico innato y el sistema inmunológico adaptativo.

sistema inmunológico y microscopio

El sistema inmunológico innato es lo que consideramos como defensas o inmunidad natural. Un ejemplo de esto sería nuestra propia piel que actúa como barrera protectora frente a todo tipo de gérmenes y microorganismos invasores. Es una respuesta inmediata e inespecífica de las células que trabajan juntas para reconocer y atacar a los organismos patógenos invasores, utilizando una serie de mecanismos de defensa.

Por otro lado, la inmunidad adaptativa se desarrolla a lo largo de la vida de una persona. Se genera con el tiempo a medida que nos exponemos a enfermedades o nos inmunizamos a ellas a través de vacunas.

Cuando nuestro cuerpo se ve atacado por un patógeno peligroso una parte de los glóbulos blancos comienzan a trabajar y se desencadena una respuesta inmune. Para entender esta reacción hay que saber que los glóbulos blancos se dividen en varios tipos de células diferentes: fagocíticas y linfocíticas que a su vez se subdividen en B y T.

En primer lugar, las células fagocíticas engullen y destruyen a los invasores, y luego presentan fragmentos de los invasores a las células linfocíticas. Los linfocitos B se activan y producen anticuerpos, que se unen a los invasores y los neutralizan o los marcan para su destrucción por los glóbulos blancos. Los linfocitos T también se activan y atacan directamente a las células infectadas con virus y otras células anormales.

Como explicamos anteriormente , además de estas células, el sistema inmune incluye órganos y tejidos como el timo, el bazo, los ganglios linfáticos y la médula ósea. Estos órganos son responsables de producir y almacenar las células del sistema inmune, y de ayudar a coordinar su respuesta contra los invasores.

 

Cómo mejorar el sistema inmunológico

reforzar el sistema inmunológico es calidad de vida

Existen muchas razones por las que nuestro sistema inmunológico puede debilitarse, algunas de ellas son factores naturales intrínsecos a la propia vida, como la vejez. Y otros son factores externos que podemos controlar en mayor o menor medida, como por ejemplo el estrés, la mala alimentación o la falta de descanso.

Desarrollar una enfermedad crónica también puede perjudicar altamente a tu defensas, y no solo la enfermedad, sino que la prolongada exposición a los efectos secundarios de los medicamentos que tomamos, justamente para calmar estas enfermedades, también pueden dañar nuestro sistema inmunológico.

Afortunadamente, hay muchas formas naturales de cuidar el sistema inmunológico y ayudarlo a funcionar de manera óptima. Aquí te dejamos una lista de las 5 más importantes sobre las que puedes tomar medidas y ganar en calidad de vida:

1. Mantener una dieta saludable

La nutrición es clave para el sistema inmunológico, ya que las vitaminas y minerales esenciales ayudan a combatir las enfermedades y a mantener nuestro cuerpo fuerte. Una dieta equilibrada y variada, rica en frutas, verduras, proteínas magras y grasas saludables (aceite de oliva o salmón entre otros) puede proporcionar los nutrientes necesarios para apoyar un sistema inmunológico saludable. Algunas vitaminas y minerales importantes para la función inmunológica incluyen la vitamina C, la vitamina D, el zinc y el selenio.

También puedes introducir en tu dieta alimentos fermentados, ya que son ricos en bacterias beneficiosas llamadas probióticos, que se encuentran en gran cantidad en tu tracto digestivo. Estos alimentos incluyen yogurt, chucrut, kimchi, kefir y natto.

Por último, mantener la hidratación del cuerpo es fundamental para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. No es un factor directamente relacionado con la protección frente a gérmenes y virus, pero la deshidratación hará que tu cuerpo sea más susceptible de enfermar haciendo así que nuestro cuerpo tenga una respuesta del sistema inmunitario. 

Debes tener en cuenta que el té, el jugo y las bebidas alcohólicas aunque nos refrescan inmediatamente tienen un alto contenido en azúcar que también deshidrata, por eso la mejor opción para este objetivo es beber agua.

2. Dormir lo suficiente

El sueño es fundamental para la función inmunológica, ya que es durante el sueño cuando nuestro cuerpo produce y libera proteínas llamadas citoquinas, que ayudan a combatir las infecciones e inflamaciones. La falta de sueño puede debilitar el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de enfermedades. Se recomienda dormir entre 7 y 8 horas cada noche para mantener un sistema inmunológico saludable. Recomendación que se hace más persistente cuanto más adultos nos hacemos.

¿Recuerdas esa sensación de querer dormir todo el tiempo cuando te encuentras mal? ¡Es porque tus defensas están a tope!

3. Ejercicio regularmente

El ejercicio moderado regular puede mejorar la función inmunológica al aumentar la producción de células que combaten las infecciones y reducir el estrés oxidativo y la inflamación en el cuerpo. Se recomienda al menos 30 minutos de ejercicio moderado al día para mantener una buena salud general y un sistema inmunológico saludable. Algunos ejercicios que puedes hacer es caminar a paso ligero, ir en bicicleta, trotar, nadar y hacer senderismo ligero.

Dieta saludable para el sistema inmune

4. Reducir el estrés

El estrés crónico puede debilitar el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de enfermedades. La meditación, escribir un diario, la respiración profunda, el yoga y otros métodos de relajación pueden ayudar a reducir el estrés y mejorar la función inmunológica.

También puedes ver a un coach o terapeuta de forma física o virtual para que te acompañe en el proceso con consejos personalizados.

5. Tomar suplementos

Algunos suplementos pueden ayudar a mejorar la función inmunológica, como la vitamina C, la vitamina D y el ajo. 

Ahora que ya sabes como tener un buen sistema inmunológico, no pierdas la oportunidad de ayudar a tu cuerpo a estar fuerte y sano.

 

Qué es un modulador inmunológico

Cuando tu sistema inmunológico tiene un desajuste puede convertirse en un sistema inmunológico reactivo, es decir, tu cuerpo reacciona de forma exagerada a ciertos patógenos como el polen o el polvo desencadenando reacciones alérgicas.

Para evitar estos y otros problemas más graves en nuestro sistema inmunológico se puede usar un modulador inmunológico. Estos son sustancias que se usan para estimular o deprimir la función inmunológica del cuerpo y así regularla. Seguramente hayas oído hablar sobre ellos ya que son de los primeros fármacos que los médicos prescriben cuando se realiza un trasplante. Estos se dan para que el cuerpo no rechace el nuevo órgano o prótesis.

Sí, los más conocidos son los fármacos alopáticos, sin embargo existen moduladores inmunológicos naturales que se encuentran en plantas, alimentos y otros productos naturales. Estos moduladores inmunológicos naturales se utilizan en la medicina natural y alternativa para estimular o regular la función inmunológica del cuerpo.

En nuestro artículo  La Importancia de los productos naturales para el sistema inmunológico ya hablamos en detalle de algunos productos para el sistema inmunológico, pero aquí te dejamos un pequeño repaso y añadimos dos nuevos:

  1. Equinácea: La equinácea es una planta que se utiliza tradicionalmente para estimular el sistema inmunológico y prevenir resfriados y otras infecciones. Se cree que la equinácea aumenta la producción de células blancas en la sangre y mejora la función inmunológica.
  2. Ajo: El ajo es un alimento rico en compuestos sulfurosos que se cree que tienen propiedades inmunomoduladoras. Se ha demostrado que el ajo tiene efectos antimicrobianos y antiinflamatorios y puede ayudar a prevenir infecciones.
  3. Jengibre: El jengibre es una raíz que se utiliza en la medicina tradicional para tratar una variedad de afecciones, incluyendo problemas digestivos, inflamación y enfermedades infecciosas. Se cree que el jengibre tiene propiedades inmunomoduladoras y puede ayudar a mejorar la función inmunológica.
  4. Hongos medicinales: Los hongos medicinales, como el shiitake, el maitake y el reishi, se utilizan en la medicina tradicional para estimular la función inmunológica y prevenir enfermedades. Se ha demostrado que los hongos medicinales tienen propiedades inmunomoduladoras y pueden mejorar la función de las células inmunitarias.
  5. Propóleo: El propóleo es una sustancia resinosa que se encuentra en las colmenas de las abejas. Se cree que el propóleo tiene propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias y puede ayudar a estimular la función inmunológica.

 

Estos moduladores inmunológicos naturales se utilizan como complementos de la dieta y la medicina convencional en el tratamiento de diversas afecciones, como infecciones respiratorias, problemas digestivos, enfermedades autoinmunitarias y cáncer. Sin embargo, es importante tener en cuenta que estos suplementos para el sistema inmunológico pueden tener efectos secundarios y pueden interactuar con otros medicamentos. Por lo tanto, se recomienda hablar con un médico antes de utilizar cualquier modulador inmunológico natural para tratar una afección.

 

Cápsulas para reforzar el sistema inmunológico

Cápsulas Birm para modular el sistema inmunológico

Si para ti es difícil introducir estos alimentos en tu vida diaria o necesitas un extra y no sabes muy bien cómo cuidar el sistema inmunológico, te proponemos unas cápsulas para reforzar el sistema inmunológico: Birm.

Birm es un producto 100% natural que equilibra poderosamente el sistema inmunológico, esta regulación del sistema inmune permite a las personas que lo toman contar con más defensas para prevenir y combatir enfermedades. 

Birm se centra en la prevención de enfermedades y en ayudar a conseguir una calidad de vida óptima en cuanto a la salud se refiere. Como inmunomodulador coadyuvante también tiene una función en la recuperación y rehabilitación de patologías crónicas. 

También debes saber que no contiene toxicidad, por lo que puede ser tomado por toda la familia. Tampoco contiene azúcar y es un poderoso antioxidante.

Esperamos que este artículo te haya ayudado a resolver tus dudas si te estabas preguntando cómo puedo cuidar el sistema inmunológico. Si tienes cualquier duda siempre estaremos a tu disposición para resolverla. Puedes contactar con nosotros.

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